lunes, mayo 03, 2010

Primero de Mayo: ¿Y los cambios?

Por Guillermo Mejía

La muestra principal de las conmemoraciones del Primero de Mayo en las calles de San Salvador fue que la gente, especialmente del partido de gobierno Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (Fmln), demandó cambios al presidente Mauricio Funes. Al grado que le recordaron que ellos lo llevaron a la silla y también lo pueden sacar.

La quema de un muñeco de trapo, con la cara del mandatario y un sombrero del Tío Sam, quizás fue el golpe más contundente de las manifestaciones, aunque al escuchar a los dirigentes, entre ellos José Luis Merino y Salvador Sánchez Cerén, el vicepresidente, la cosa resultó más tibia, en cuanto que más que malestares mostraron confianza. Incluso dijeron el cambio amerita participación de la gente.

Durante la semana anterior, el presidente Funes supo esquivar los golpes de sus aliados de izquierda. Señaló que la gente tiene derecho de reclamar y que debe acostumbrarse a demandar los cambios, aunque para él estos cambios ya sentaron sus bases en su gobierno. Como siempre, enumeró varios casos, entre ellos lo de los útiles y zapatos a escolares.

Sin embargo, Funes no se puede quitar el estigma por haberse opuesto a la eliminación de las cuotas telefónicas y su malestar porque el Fmln insiste en que tienen derecho a presentar una terna para la elección del titular del Registro Nacional de las Personas Naturales, algo que antes disfrutó Alianza Republicana Nacionalista (Arena). El estira y encoje con el Frente sigue.

Como hemos señalado en otros comentarios, el primer gobierno de izquierda del país tiene un futuro incierto por problemas sumamente graves que, aunque heredados, no puede pasar por alto. La violencia exacerbada, aderezada con el narcotráfico y el crimen organizado, y la crisis económica que mantiene en zozobra a la familia salvadoreña.

Solo en el caso de la violencia es preocupante que ya se están volviendo cosa común las masacres contra pobladores por grupos de elementos armados, algunos vestidos de negro como los policías y con armas de grueso calibre. En menos de una semana se han dado dos casos con la muerte de por lo menos 10 personas. Las autoridades no esclarecen nada, por el momento.

Para malestar de la izquierda, también hay que señalar la forma en que el gobierno conduce su política exterior, muy atrapada por los intereses norteamericanos en la región, al grado que El Salvador representa el principal país que busca insertar al gobierno de Porfirio “Pepe” Lobo de Honduras a la comunidad internacional. Un régimen que vino después del golpe del 28 de junio pasado.

Cuando se cumpla el primer año del “gobierno del cambio”, en junio entrante, habrá oportunidad para valorar lo que es y posiblemente será en los cuatro años que le restan. Por el momento, vale la pena decir que no las tiene muy fácil por lo antes expuesto y las demostraciones del Primero de Mayo se convirtieron en un examen parcial.

No hay comentarios.: