sábado, septiembre 05, 2026

La validez del periodismo en tiempos de Inteligencia Artificial

Por Guillermo Mejía

Transitamos en medio de posturas contrarias en torno a la vigencia o desfase de la profesión periodística frente a la presencia de mecanismos de la Inteligencia Artificial (IA), cada vez más veloces y sofisticados, con el consiguiente arribo a conclusiones realistas o fatalistas sobre un fenómeno que ha provocado cambios significativos en la sociedad.

 

El común denominador de una postura es que esos mecanismos son implementados por el ser humano, a prueba y error; por lo tanto, son susceptibles a mejorar. Al contrario, el común denominador es que ese ser humano ha sido superado, en la práctica, por la rapidez y la complejidad en cada respuesta solicitada, aunque no esté exenta de errores y falsedades.

 

En ese marco, surgen varias interrogantes: si el ser humano debe ser el centro de la actividad periodística, sea con IA o sin IA, ¿cuáles deben ser los límites que debemos respetar?, ¿es la alfabetización tecnológica y la alfabetización mediática de periodistas y consumidores una respuesta a los desafíos que nos impone la IA?

 

Además, si a lo largo de la historia del periodismo se han presentado desafíos tecnológicos como, por ejemplo, el paso de los impresos a la radio, luego la televisión, después la red de internet y ahora la IA, ¿sería una forma adecuada de respuesta el que coloquemos muros a esa realidad ineludible?, o ¿por qué no mejor aprovechamos la utilidad de la IA?

 

La perspectiva mercantilista de la información y la comunicación estima que la utilidad de la IA hay que llevarla al extremo, al grado que, si permite hacer desaparecer al periodista del proceso mediante la mecanización o robotización de las tareas, es ganancia. Y hay experiencias en ciertas tareas de los medios, algo que siempre se debe revisar a la luz de los derechos, tanto de periodistas como de consumidores de medios.

 

Al contrario, la perspectiva humanista de la información y la comunicación, como derechos inherentes al ser humano, estima que es el profesional del periodismo el garante del tratamiento adecuado de esa materia prima que nutre el derecho de todos y, por lo tanto, el uso de la IA por parte de los periodistas debe regirse por los principios éticos y morales de la profesión, si bien deben actualizarse conforme a los cambios en la sociedad.

 

Es más, un enfoque societal del deber ser de la profesión periodística considera al mayor número de sujetos y actores del proceso de información y comunicación, en otras palabras, además de los profesionales del campo específico, hay que tomar en cuenta a la sociedad civil, a la academia y a las instancias legales encargadas de garantizar los derechos.

 

Lo que puede y no puede reemplazar la IA

 

Es conocido el ramillete de posibilidades de la IA prácticamente en todos los órdenes de la vida, por supuesto también en la profesión periodística. Muchos reporteros y periodistas recurren a mecanismos de IA para trabajar con altos volúmenes de datos, el paso de audios a textos, el análisis e interpretación de archivos, etc., aunque bajo supervisión.

 

Se ha llegado al grado de que mediante la IA en algunos espacios han logrado mecanizar ciertas tareas repetitivas, es decir, que se pueden programar con la ayuda de expertos, sobre estados del tiempo y su difusión, listas de noticias de última hora o resúmenes de informaciones, la incorporación de chatbots de asistencia mediante texto o voz, entre otros.

 

Sin embargo, donde la IA difícilmente puede escalar es en la relación del reportero o periodista con sus fuentes, en cuanto implica establecer comunicación entre seres humanos a través del contacto personal, entrevistas –de cualquier modalidad- para ir más allá de cifras o datos como información que se puede mecanizar.

 

El periodista colombiano Andrés Felipe Vera Ramírez, que trascendió del periodismo tradicional a una perspectiva comunitaria, afirma que una historia humana a profundidad “se disfruta mucha más, porque las historias que responden a las cinco w (preguntas básicas en periodismo) son fácilmente reemplazables por la Inteligencia Artificial”.

 

“Son fácilmente reemplazables por un boletín de prensa que es publicado por todos de manera estándar, igual. Pero cuando estás presente en una conversación aprendes de otra persona y conoces un poco más. Y esa conversación de entrada puede ser el punto de partida para una historia de periodismo de soluciones”, agrega.

 

“Si queremos ser más humanos y ayudar a las personas a ser más humanas con nuestro contenido, pues, también requerimos de una presencia desde la humanidad, desde aquello que un modelo de Inteligencia Artificial no reemplazaría nunca”, recalcó Vera Ramírez en el curso “Complicando Narrativas: Cómo reportar la complejidad en tiempos de polarización” bajo el auspicio de The Knight Center for Journalism in the Americas de la Universidad de Texas.

 

Otra prueba de que la IA no puede reemplazar lo periodístico a secas es el trabajo de los periodistas de investigación que, si bien ocupan de forma adecuada ciertos mecanismos de IA para auxiliarse en sus tareas investigativas, eso no significa que sean los modelos de IA los que producen tan valiosos contenidos.

 

“Necesitamos más periodistas, más gente que verifique información, especialistas en investigación, en análisis de datos. El componente humano crece cuando trabajamos con Inteligencia Artificial”, aclaró tiempo atrás la periodista Emilia Díaz-Struck, directora ejecutiva del Global Investigative Journalism Center.

 

En busca de la transparencia, Díaz-Struck sugiere “(…) se debe explicar paso a paso, de manera clara y sencilla, cómo se hizo, cómo se introduce y se presenta la información en las historias. Contar cómo se verificó, cómo se construyó el modelo o en general cómo se utilizó la Inteligencia Artificial”.

 

Según esta especialista, una investigación que necesite Inteligencia Artificial para desarrollarse, también necesita un equipo humano conformado por, al menos, un especialista en el modelo del algoritmo, reporteros de investigación, verificadores de información y editores capaces de hacer preguntas precisas tanto a la IA como a la información que se encuentran los periodistas en el terreno.

 

Pero no todo es color de rosa en esa relación periodismo e IA. El periodista español Fernando Belzunce, director general editorial del grupo de comunicación multimedia Vocento, advierte que el periodismo afronta un desafío superior aún a la transformación económica y tecnológica que aborda desde hace años, ya que está sometido a una prueba moral.

 

“Se trata de sostener estándares en un entorno que empuja a rebajarlo, de imponer el criterio frente a la aceleración, de proteger el rigor cuando las reglas de la distribución digital promueven lo contrario, de seguir jugando en el terreno de la credibilidad y no en el de la atención”, afirma.

 

“La IA puede convertirse en una herramienta extraordinaria para mejorar el periodismo si su foco está puesto en el impulso de la calidad y no solo en la velocidad o el volumen. Ya hay numerosos ejemplos de extrapolación de datos y asombrosas narrativas visuales en medios periodísticos”, añade Belzunce.

 

Y sentencia: “El valor siempre estará en la obtención de información propia, en la investigación, en el criterio, la responsabilidad, el contraste de la información, la verificación, el contexto, la credibilidad o la confianza. Una sociedad puede sobrevivir a la incertidumbre, a la crisis o al conflicto, pero difícilmente puede soportar que desaparezca la verdad como referencia compartida”.

 

Al cierre, vale la pena recordar –como dice el periodista español- que “el problema ya no es solo distinguir lo verdadero de lo falso. Es hacerlo cuando lo falso puede producirse mucho más deprisa de lo que la sociedad tarda en verificarlo”.

 

Puntos clave sobre el valor de la carrera de Periodismo en tiempos de IA*

Dimensión

Función de la IA

Por qué el periodista humano es insustituible

Verificación

Automatiza la detección de patrones masivos.

Aplica contexto, contrasta fuentes humanas en vivo y detecta deepfakes complejos.

Ética y Sesgos

Procesa textos a gran velocidad pero hereda sesgos algorítmicos.

Aporta el criterio ético, la responsabilidad editorial y la neutralidad crítica.

Reportería

Sintetiza datos existentes.

Realiza entrevistas cara a cara, consigue filtraciones e investiga en el territorio.

Narrativa

Genera borradores estándar.

Aporta empatía, sentido del humor, sensibilidad cultural y estilo personal.

 

*Recuadro elaborado a partir de Inteligencia Artificial (IA).